Cena maridaje en honor a la calabaza

El sábado 7 de noviembre tuve el placer de asistir a Escollo para una cena maridaje que rendía tributo al versátil fruto naranja que abunda en otoño: La Calabaza.

En punto de las 8 p.m. llegué acompañado de mis roomies para dar inicio al festín calabasesco que nos esperaba junto con unas pintas de dos cervezas de calabaza elaboradas para complementar la cena; también asistieron al festín los compas Mora de Central Cervecera y David de Cervecería Pacheco. La idea de la cena era una competencia entre ambas cervezas, donde los comensales serían quienes darían su veredicto respecto a cual de las dos les gustó más para maridar los platillos. Las cervezas que degustamos fueron elaboradas por mis amigos de Radical OH con su Caravana CalabazAle 2015 y mis amigos de Aviscollem con su Pumpkin Ale.

El menú de la noche estaba comprendido por una cena de tres tiempos, así que comenzamos a abrir el apetito con una Sopa de la Milpa que tenía flor de calabaza, rajas de poblano y maíz, y fue una gran sopa para abrir el apetito, los sabores combinaban muy bien y la CalabazAle que estaba un poco más especiada y alcohólica le daba un ligero boost de sabor.

Para el plato fuerte nos esperaba un Pez espada al pipián, que para mí fue sumamente delicioso y me sorprendió bastante, ya que de un tiempo para acá encuentro al pescado en general sin mucha gracia como para pedir un platillo de pescado. Este platillo era otra cosa, el Pez espada a la plancha en una cama de mole verde de pepita de calabaza con calabacita en cuadritos y puré de camote morado… delicioso, las texturas del pescado, el ligero crunchy del mole de pepita y el puré combinaban muy bien, lo cual me dio mucha alegría de volver a creer en un platillo de pescado, que incluso salí con ganas de llevarme otro platillo para la casa; en esta ocasión la de Aviscollem se llevó la combinación, ya que por estar más ligera no opacaba los sabores del platillo.

Ya para finalizar el tercer tiempo llegó el postre, el cual también se rifaron con la Calabaza en Tacha al horno, endulzada con piloncillo y condimentada con especias y con una crema y frambuesa. Aparte de la presentación del platillo (como cualquier otro platillo de Escollo) era también un gran postre, la calabaza en un puto ligeramente dulce, que al combinarlo con la crema y el caldo de piloncillo era una explosión de sabor, un gran postre para cerrar la noche. Con este platillo me gustó más la CalabazAle por el boost alcohólico y especiado, que a pesar de que la cheve tenía unos ligeros detalles hacía buena combinación.

 Y así fue como el paladar salió contento al ir a Escollo y el estómago más que satisfecho con esta cena temática de la calabaza, que por $480 pesos valía cada uno de ellos. Ahora solo queda dar las gracias por tan buena cena y esperar con muchas ganas la siguiente. Gracias por el pescado (literal) <;==<